Messi dio el susto en la Champions, pero no peligra su presencia en la Final a ocho

El Barcelona puso rumbo a la Final a ocho de Lisboa después de imponerse en el Camp Nou al Nápoles por 3-1. Un partido en el que la polémica estuvo servida desde el primer gol marcado por Lenglet, el cual no debió subir al marcador por un empujón del central francés para zafarse de su marcador.

Aunque el verdadero protagonista de la victoria culé fue, quién sino, Lionel Messi. El argentino marcó un auténtico golazo, el segundo de los suyos, pero también dio el susto antes del descanso por un golpe sufrido en su pie. Sin embargo, tras la reanudación nada cambió y el ’10’ continuó sobre el terreno de juego.

Los aficionados azulgranas no olvidaron su preocupación, ya que en momentos puntuales se veía a ‘La Pulga’ un poco renqueante. Después del choque, se confirmó que Messi tenía el pie hinchado después del golpe sufrido ante Koulibaly. El argentino sentía dolor y tenía inflamada la zona.

Desde el club creen que solo sufre una contusión y que esa inflamación se debe precisamente al golpe con el central del Nápoles. El propio Quique Setién no se mostró preocupado por una posible baja del de Rosario en los cuartos de final ante un Bayern Múnich que está intratable.

«Tiene un golpe fuerte, lo he visto bien. Habrá que tratarlo pero no creo que haya problema para que pueda jugar», afirmó el entrenador cántabro en la rueda de prensa posterior a la victoria sobre el Nápoles. El técnico estaba exultante tras conseguir el pase a cuartos: «Era lo que buscábamos. Dar este primer paso y esperar el resto de los partidos con la misma ilusión que hemos afrontado este. Hemos estado muy bien y hemos merecido la victoria».

Una luz en las sombras
Pese al triunfo blaugrana, las sensaciones que dejó el Barça no fueron mucho mejores a las de La Liga. El equipo de Quique Setién todavía no carbura, no enamora, ni siquiera gusta demasiado a sus propios aficionados. Falta algo… pero tienen a Leo Messi.

El argentino decide -en la mayoría de los partidos-, declina la balanza hacia el lado culé. Aunque siempre no pueda ser para pena del barcelonismo. A sus 33 años, ‘La Pulga’ continúa siendo el mejor futbolista que tiene el equipo culé entre sus filas y es así por lo que vestuario, staff técnico, altas esferas y afición se agarran a él para intentar conseguir el sueño de ‘La Orejona’.

Después de ver al Real Madrid ganando la Supercopa de España en enero de 2020 y La Liga en julio, en el Barcelona saben que sería un auténtico desastre no conseguir ganar la Champions League y quedarse ‘en blanco’ en la 2019/2020. Para lograr sentarse en el trono europeo, primero deben ganar al Bayern Múnich de Lewandowski y compañía, que han demostrado que pese a varias semanas de inactividad tras llevarse la Bundesliga, continúan siendo una máquina. Sino que se lo pregunten al Chelsea.

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